MI PROPIO INCEPTION

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Inception para mí es más que una tremenda película sobre un sueño dentro de otro sueño. Es mucho más que una película donde actúa un grande del cine y otro que va por el mismo camino (Leo Di Caprio y Joseph Gordon Lewitt, cuál de los dos más guapo, por qué no decirlo).  Hay un concepto dentro de la película que va más allá de los tremendos efectos especiales y de una trama que te mantiene todo el rato alerta. El por qué y el para qué gira en torno a una misión: introducir una idea.

Al decir que tuve mi propio inception no quiero decir que soñé que estaba soñando, me parece que eso no es algo tan del otro mundo. Y si les parece que soñar que están soñando es algo muy del otro mundo, quizás deberían dedicarse a dormir más.  Tuve mi propio inception porque plantaron en mí una idea. Pecaré de inocencia, pero estoy segura que cuando plantaron aquella idea en mí, no fue con segundas intenciones. Es más, estoy segura que la verdadera intención nunca fue plantarla, sino simplemente compartir un comentario. Quizás quien plantó la idea también tuvo un inception pero sólo se percataría del poder de una idea más tarde, como me pasó a mí.

Tenemos que tener cuidado, muchas veces no dimensionamos el poder de una idea. “El lenguaje crea mundos”. Un simple comentario que fue compartido para que nos riéramos juntos de lo gracioso y lejano a la realidad que parecía. Qué risa. Qué risa en ese entonces, y qué risa ahora, que miro hacia atrás y veo a una Paula tan ingenua que juraba que se las sabía todas y en verdad no cachaba na’. Y pa’ que estamos con cosas, aún no cacho na’ y me gusta que sea así, aprendiendo cada día.  Qué risa cómo subestimé el poder de una idea que, ya estando plantada, silenciosamente comenzaba a crecer.

Que si lo pensé alguna vez? Pero claro, mentiría si dijera que no. Sin embargo, tuve que dejar pasar el tiempo para que la idea en cuestión echara raíces. Me seguía pareciendo raro, sobre todo por cómo nos conocimos. Qué alegría saber que “uno nunca termina de conocer a las personas”. Me carga cuando la gente ocupa esa frase de manera negativa (que es el 90% de los casos), como si no pudiéramos llevarnos agradables sorpresas de la gente en la medida en que la vamos conociendo. Y bueno  de eso se trata todo; de dejarse sorprender y dejarse atrapar por las cosas que nos hacen felices.

Y así fue como tuve mi propio inception. Un inocente comentario que logró plantar una idea que echó raíces: “mis papas juran q tenemos una relación o algo así”. Y pa’ que estamos con cosas, tuvimos algo así.

DIARIO DE UNA CANDIDATA – Capítulo 1

Probablemente desde que partió la campaña he tratado de imaginar cómo retratarla en el papel, tratando de abarcar lo más posible, sin caer en la fomedad de las cosas obvias de ser candidata. Mi primera idea fue hacer una separación estilo lo bueno, lo malo y lo feo; el problema es que son demasiadas cosas buenas y en lo feo podía caer en declaraciones que no son dignas de una candidata y se acercarían más a declaraciones de otros candidatos (sí, de los feos).

Claramente no tenía idea de todo lo que me esperaba cuando dije “Sí, acepto… Acepto ser candidata en la mesa ejecutiva de una nueva FEPUCV”. Y nicagando lo dije de esa forma, pero ahora que lo pienso, lo que hice fue casarme con este proyecto (y hasta ahora no pienso divorciarme). ¿Qué es lo peor que podía pasar? En una primera instancia, pensé que lo peor era que ChicoMeme Pucv (página de memes de la universidad) pudiese agarrarme para el weveo. No sé si para bien o para mal, ChicoMeme estuvo más fome que cualquier otro año así que no fue problema.

¿Qué fue lo peor que pasó entonces? Que durante un mes y medio no pise el gimnasio, que mi alimentación se basó en muchas empanadas o comida express en la universidad y pizzas durante las reuniones (de las pizzas no me quejo) y que falté a clases un poco más de lo normal y dormí un poco menos de lo normal. Ah! Y que una loca con complejo de agente secreto me siguiera durante una mañana y que inventara que le pegué (y que nadie le diera mucha bola con eso). Sumando y restando, no suena tan terrible.

Las cosas buenas son caleta, pero puedo resumirlas en dos grandes bloques. Le gente que conocí y Yo. Sí, suena más ególatra que la chucha decir que una de las cosas buenas fui yo, pero me refiero a todo el crecimiento personal que tuve, sumándole esa sensación de Rockstar pobre que te da el ser candidato. “Hay que tener cuero de chancho pa’esto”, me dijeron en un principio… y creo que sobreviví gracias a ese crecimiento; por ponerle garra y entregar todos los días lo mejor de mí durante la campaña y terminar sorprendiéndome a mi misma de lo que pude lograr. Y cómo no iba a sentirme Rockstar, si de un día pa’otro te conviertes en candidata, te empiezas a hacer “conocida” y hasta sacas aplausos cuando entras a una sala de clases de un curso X. Como no sentirme Rockstar si el día de las elecciones tenía gente siguiéndome, una mezcla entre grupie y guardaespaldas. Como no sentirme Rockstar, si todos los miembros de la IA, UNE y FEL se dieron la paja de leerse todo mi blog para saber quién era esta chiquilla que se candidateaba como Secretaria de Bienestar por la Lista1  (un saludo a todos ellos si es que están leyendo ahora).

Y la gente que conocí es tan bacan que se merece una entrada para ellos solitos. Por ahora, solo agradecerles por haberme invitado a ser parte de este proyecto. Gracias totales. 

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