EL SÍNDROME ARIEL LEVY

promedio-rojo-2Friki-MemeNo es ningún misterio que Ariel Levy es un actor muy guapo y con el medio físico (por decir poco). Pero se acuerdan como era Ariel antes de la trilogía “Que pena tu vida/boda/familia”? No era na’ tan mijito rico po. De hecho era un guatón con espinillas bien parecido al meme del gordo geek, le faltaba solo tener el pelo largo para hacerse una colita y quedaba igual. Nadie se hubiese imaginado que el guatón loser de Promedio Rojo iba a cambiar tanto. Habrá sido por salud,  por vanidad, por pega, no lo sabemos; el tema es que Ariel Levy se puso las pilas y cambió (para mejors).

imagesHe leído y escuchado a personas que dicen que ahora Ariel Levy no les cae tan bien como antes porque cambió y ahora se cree mijito rico: que les gusta lucir sus músculos y calugas, que le encanta sacarse fotos sin polera, etc., etc. Y ahí es cuando yo pienso, ¿qué tiene de malo creerse mijito rico, si realmente lo es? Y si no lo fuera, sería malo que se creyera el cuento? No nos han enseñando siempre a querernos y creernos el cuento?

11235328_10153197055874191_6379398385924770939_nYo no seré actriz, tampoco fui gorda, pero al igual que Ariel Levy, yo antes no tenía mucho brillo (puede leer “Cuando chica fui fea…”). Actualmente me encanta sacarme fotos con poca ropa y no le encuentro nada de malo a eso. Porque padezco el síndrome Ariel Levy. No soy musculosa, no tengo calugas, pero me creo el cuento de que, por un rato, puedo jugar a ser modelo de SuicideGirls y pasarlo la raja. Y al que le guste bien. Al menos a mí, me encanta.

El hecho de haber sido medios fomes y desabridos en la pubertad/adolescencia no tiene por qué condicionarnos a no tener brillo para siempre. Aplausos para todos aquellos que padecemos el síndrome Ariel Levy y aprendimos a querernos más, a sacarnos partido y no tenemos miedo de mostrarlo. Pico para todos los haters.

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CATÁLOGO DE CITAS #3 LA BLOGUERA

Foto de nuestra cita - Septiembre 2013

Foto de nuestra cita – Septiembre 2013

No sabía qué nombre ponerle a esta cita. Podría haber sido la bloguera-periodista-standupera-locutora… pero pa qué tanto, la bloguera y punto! Tuve una cita con la Ruffinelli, sí, con Bernardita Ruffinelli. Para el que no la conoce, la Rusia tiene un blog y así fue como la conocí. Además fue una de las cuentas más influyentes en tuiters, y actualmente conduce un matinal en una radio online y hace harto Stand Up Comedy.

Cómo fue que tuve una cita con ella? Pues bien, el 2013 hice una lista de regalos para mi cumpleaños en la que, a modo de talla, pedía una cita con ella. Mis amigos son tan bacanes, que la contactaron para que me hiciera un video (puta los weones lindo, los amo). Y en el video terminó invitándome a comer completos. Dio la casualidad de que justo una semana después yo viajaba a Stgo, así que la contacté y nos pusimos de acuerdo para juntarnos. Tomamos un café, los completos no son lo mío (de hecho, me cargan).

Mi primera impresión de ella fue bacan; nos hicimos unas señas, nos reconocimos y al saludarme me abraza y me dice: Feliz cumpleaños!! como si fuéramos amigas de toda la vida. La raja. Confieso que estaba más nerviosa que la cresta, me preguntó que café quería y ni idea qué pedir. Elegí uno mediano para no ser tan patúa y para que no se me acabara tan rápido.

Presentación2Me contó sobre sus papás, sobre lo que ellos pensaban de su blog; me contó que le hicieron bullying en la universidad por ser rubia y venir de colegio cuico, algo así como una legalmente rubia estudiando periodismo en la UFRO. Yo escuchaba y comentaba, poco recuerdo de las cosas que le conté. Lo que sí recuerdo, fue que le conté que conocía a alguien que iba en su colegio, obvio que ella no lo conocía personalmente porque él tenía mi edad, pero dio la casualidad de que ella conocía a su papá. Coincidimos en que eran encantadores, parece que es algo de familia. También me dijo que tenía voz de cuica, aunque en verdad la que lo dijo fui yo y ella solo soltó un “más que la mierda”. A esas alturas ya se me habían pasado todos los nervios.

Nos despedimos. Ella tenía que volver a su oficina y yo tenía que volver a Viña. Llegué directo a una ayudantía de un ramo. Varios me preguntaron cómo me había ido, pero el mejor comentario fue “Te maquillaste para salir con una mina??! Weona erí demasiao lesbiana”. Así que Bernardita, ya sabes, call me un domingo…jajajaja.