QUERIDO 2013

Año culiao bueno! Creo que nuestra relación tiene la suficiente confianza para tratarte así, sabes que es con cariño.

Bien sabrás que al principio te odié. “Año de mierda”, “ojalá se acabe rápido”; eran frases típicas en momentos weones de despecho que ahora miro hacia atrás y me río. Me río, pero también les saco una enseñanza. Partamos con decir que fui la weona con más mala cuea del mundo porque eran las 00:00 y yo tenía 38,7°C de fiebre, así que mi carrete duró, con mucho esfuerzo, hasta algo así como las 3 AM. Penca. Sigamos con que me la jugué, volví, y a menos de 3 semanas me volvieron a patear. Qué manera de llorar weón, pero es en esos momentos donde aparecen los amigos y amigas más bacanes del mundo, y te sacan a pasear, a tomar café y obvio, a carretear. Gracias, infinitas gracias. Pasó el tiempo y conocí a alguien que me llamó la atención, empezamos a salir pero nunca funcionó totalmente y se convirtió en otra cosa. Me hacía la ruda, la que le daba poca importancia, pero cuando eso colapsó justo coincidió con perder a una amiga y lo pasé mal, pero aprendí. Aprendí a quererme más, aprendí que la confianza es clave en una amistad y aprendí que las amigas no se pierden, sino que simplemente nunca lo fueron y se confundió una buena onda con amistad.

Pero qué onda, hasta acá todo mal y yo diciendo que fuiste un tremendo año; seré masoquista acaso? No, no es eso. Hasta septiembre me quejaba del año de mierda; puro lloriqueo hasta el día de mi cumpleaños. Ese día, a excepción de una sola persona, en mi casa estuvo todo aquél que yo quería que me acompañara. Me tenían la tremenda sorpresa (ver La Sorpresa o Mi reacción). Y ahí fue cuando hice click: tengo los mejores amigos del mundo. El 2013 fue un año de conocer nuevas amistades y fortificar las antiguas. Y ahí me di cuenta que me estaba quejando de lleno. Y ahora haré una lista de todas las weas bacanes que pasaron este 2013, que no fueron pocas. No tienen ni orden cronológico ni de importancia.

Fui ayudante de un ramo en la u, me seleccionaron para hacer la práctica en BHP Billiton, escuché a Knife Party en vivo en Ultra Chile, me metí al gimnasio y tuve un personal trainer bacán, me hice un blog!, me tomé un café con Bernardita Ruffinelli (sí, la Rusia guapa de El blog de Bernardita Ruffinelli), fui a Mysteryland, un amigo se ganó entradas dobles para Kate Elsworth y me invitó, me puse un poco más “runner” que el año pasado, estuve a METROS de Lana del Rey, en total tuve 4 sesiones de fotos distintas y todas estuvieron la raja, y me volví más mujer. La lista no acaba; aprendí a quererme y valorarme más, aprendí a no ser tan autocrítica y a perdonar, descubrí el amor por escribir y tuve con quien compartirlo. 2013: Qué manera de hacerme crecer! Y aunque dije que esta lista no tenía orden de importancia, obviamente dejé lo mejor para el final. Alguna vez dije, por más de una razón, que no quería estar en una relación hasta haber egresado. Pero cuando el año comenzaba a despedirse y se empezaba a asomar tímidamente el 2014, tuve que comerme mis palabras. Conocí a un hombre encantador y estoy felizmente pololeando desde el 30 de diciembre.

Gracias por todo 2013, siempre te recordaré como un año la raja, hasta ahora vas ganando como el año más bacán de todos. Te despido con cariño y ansiosa por todo lo que vendrá el 2014. Chao 2013, el mejor año, y eso que aún no terminas.

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