EL SÍNDROME ARIEL LEVY

promedio-rojo-2Friki-MemeNo es ningún misterio que Ariel Levy es un actor muy guapo y con el medio físico (por decir poco). Pero se acuerdan como era Ariel antes de la trilogía “Que pena tu vida/boda/familia”? No era na’ tan mijito rico po. De hecho era un guatón con espinillas bien parecido al meme del gordo geek, le faltaba solo tener el pelo largo para hacerse una colita y quedaba igual. Nadie se hubiese imaginado que el guatón loser de Promedio Rojo iba a cambiar tanto. Habrá sido por salud,  por vanidad, por pega, no lo sabemos; el tema es que Ariel Levy se puso las pilas y cambió (para mejors).

imagesHe leído y escuchado a personas que dicen que ahora Ariel Levy no les cae tan bien como antes porque cambió y ahora se cree mijito rico: que les gusta lucir sus músculos y calugas, que le encanta sacarse fotos sin polera, etc., etc. Y ahí es cuando yo pienso, ¿qué tiene de malo creerse mijito rico, si realmente lo es? Y si no lo fuera, sería malo que se creyera el cuento? No nos han enseñando siempre a querernos y creernos el cuento?

11235328_10153197055874191_6379398385924770939_nYo no seré actriz, tampoco fui gorda, pero al igual que Ariel Levy, yo antes no tenía mucho brillo (puede leer “Cuando chica fui fea…”). Actualmente me encanta sacarme fotos con poca ropa y no le encuentro nada de malo a eso. Porque padezco el síndrome Ariel Levy. No soy musculosa, no tengo calugas, pero me creo el cuento de que, por un rato, puedo jugar a ser modelo de SuicideGirls y pasarlo la raja. Y al que le guste bien. Al menos a mí, me encanta.

El hecho de haber sido medios fomes y desabridos en la pubertad/adolescencia no tiene por qué condicionarnos a no tener brillo para siempre. Aplausos para todos aquellos que padecemos el síndrome Ariel Levy y aprendimos a querernos más, a sacarnos partido y no tenemos miedo de mostrarlo. Pico para todos los haters.

HOY BRILLO MÁS FUERTE – Mujeres que Brillan

IMG_20150622_162623a sábado después del triunfo de Chile y yo levantándome a las 8 am, valió totalmente la pena. A las 9:30 me reunía con un grupo de bellas mujeres para un taller de Personal Branding llamado “Yo Poderosa”. ¿De qué se trataba esto? Básicamente un espacio para conocernos mejor, querernos con lo bueno y lo malo, definir una marca personal, automotivarnos a cumplir nuestros sueños y sobre todo, BRILLAR.

El taller lo dicta el equipo Mujeres que brillan, formado por Paula Alcalde, una Coach y por Carmen Castillo, más conocida como @CarmenTuitera en distintas redes. Ambas muy secas y amorosas, cada una con su estilo único se complementaban logrando un equipo sólido y muy cercano.

Obviamente no quiero hacer un spoiler del taller porque me encantaría que todas mis amigas (y todas aquellas que leen mi blog) tuvieran la oportunidad de asistir. Lo que sí haré será contar un par de cosas que me pasaron, a ver si eso también ayuda a motivarlas.

Primero que todo, pude conectar con las demás asistentes porque pedacitos de sus historias se parecían a pedacitos de mi historia. Es muy bonito eso de verse reflejada en otras historias, genera una complicidad muy rica; puede ser que algunas no nos volvamos a ver, pero durante esas horas, fuimos compañeras/confidentes.

Por otro lado, me di cuenta que había una cualidad en mí que yo estaba omitiendo y que a todos les parecía muy característica de mí. Ser inteligente en algún momento de mi vida me trajo más problemas que alegrías, y desde ese momento traté de omitirlo. No me atonté, pero empecé a olvidar que era una virtud mía y cuando me lo hacían notar me daba vergüenza y hacía la vista gorda. Qué tonta paularaya! Ahora no me da vergüenza ni tampoco me siento soberbia por admitir que soy una mujer inteligente y que voy a lograr todo lo que me proponga.

Nunca me interesó venderme como una mujer inteligente, creo que siempre me interesó más venderme como alguien multifacética. Ser la paularaya que es ingeniera, pero que también escribe columnas y cuentos; la paularaya a la que le interesa la política, pero también le gusta jugar a ser modelo de vez en cuando. Creo que cada una de esas cosas me hacer ser quien soy hoy y me encanta, y como dije antes, ahora admito con orgullo que soy una mujer inteligente.

No les voy a contar más del taller. Sólo decirles que fue una experiencia única y que Paula y Carmen son unas excelentes maestras. Para mayor información manden un correo a mujeresquebrillanchile@gmail.com, escuché un rumor de que pronto se hará un taller en Viña.

Mujeresquebrillan