7 CONSEJOS PARA TENER ÉXITO EN TINDER

tinder-capaSí, tengo Tinder. No, no me da vergüenza admitirlo. Bajé hace unas semanas la aplicación y la verdad es bien divertida. En un acto de buena onda decidí crear consejos básicos para ocupar la aplicación. Como dice el dicho, hay de todo en la viña del señor, pero estoy segura que a más de alguno estos consejos le harán sentido.

 

  1. Variedad de fotos

Porfa, no pongan una sola foto. Eso nos da al tiro para pensar que realmente sales mal en TODAS las fotos y la que publicaste es la única rescatable. Es que en serio, si tienes Facebook, cómo no vas a tener más de una foto? Como diría Bombo Fica, sospechosa la wea.

 

  1. La descripción

Recomiendo mucho escribir algo ahí. A veces uno no está 100% convencido, pero engancha por la descripción e incluso se puede partir la conversa con algo que uno leyó ahí. Afrontémoslo, “Hola” no es el mejor rompehielo, aunque sea por Tinder. Ah! Y porfa no se describan como divertidos; si realmente son divertidos, nos daremos cuenta solos.

 

  1. Las fotos grupales.

Y… cuál de todos eres tú? Ya, está bien que no en todas las fotos salgas solo, obvio que tienes amigos, pero si todas las fotos son con amigotes (o amiguitas) difícil saber quién eres. Habría que empezar a ver quién es el que se repite en todas. Mucha pega, next.

 

  1. Amigos en común

Me da lo mismo si existe algún amigo en común, a menos que yo ya me haya visto involucrada en algún tipo de relación (léase salir, pinchar, jotear, lo que sea) con ese amigo. El mundo es muy chico, una no sabe qué tan amigos  pueden ser, las cosas que se cuentan, etc. Así que mejor pasar al siguiente, el océano de Tinder está lleno de peces.

 

  1. Alianza con Spotify

160921-spotify-tinder-unite-featureLa alianza de Tinder con Spotify es uno de los matchs más hermosos y efectivos del último tiempo. Para los melómanos como yo, es bacan encontrar una especie de soulmate musical. Más de alguna conversa ha comenzado con un “buenos discos oyee” o “buen gusto musical ahh”, lo que apaña perfecto para romper el hielo y comenzar a hablar de musiquita bonita.

 

 

  1. Fotos naturales

No falta él amigo fotógrafo que alguna vez te hizo un retrato espectacular. Pero entre ese espectacular retrato y la foto del carnet hay un mar de diferencia. Creo que las fotos de Tinder tienen que ser lo más parecido a cómo te ves a diario. Una foto producida está bien, pero compleméntala con fotos normales también.

 

  1. It’s a Match! Y ahora qué?

11312310_897312666991958_456191314_nVarios amigos míos se han quejado de que siempre tienen que partir la conversación. Esto es más un tirón de orejas para mi género. Si vamos a andar con la bandera de la igualdad de derechos, partamos por cosas tan simples como iniciar una conversa. Confieso que muchas veces soy yo la que parte conversando, otras veces espero a que me hablen. Aun así tengo matchs en los que nunca nadie inició la conversa y quedaron ahí botados.

 

Luego del Match, el tema es la proactividad y ver si realmente ambas personas congenian. Ahí ya es un trabajado compartido, a veces funciona, a veces no. Suerte con esos matchs!

Yo no entiendo por qué sigo aún con sostén [cuento]

“Yo no entiendo por qué sigo aún con sostén”, dijo ella entre risas. Él también rio. “La emoción po” le dijo mientras le hacía cariño en el pelo. Sonreían. En cuestión de segundos ella se quitó el sostén y volvieron a darse un beso mientras él acariciaba ese escote, ahora al fin descubierto. Y ahí estaban los dos, desnudos; mirándose y sonriéndose con complicidad. Como si fuera una más de tantas veces que se encontraban así, pero no. Como si hubiesen caído rendidos luego de una tremenda performance sexual, pero no.

3751149968Un par de horas antes, no se quitaban los ojos de encima en la celebración de cumpleaños de su amiga en común. Se acababan de conocer, pero cada talla que uno tiraba, el otro la celebraba y hacían un salud de aquellos, de esos con los que te comes con la mirada al que te hace el salud. Algunas personas conquistan con el baile, otros con la comida, ellos definitivamente se conquistaron con el humor. Se pasaron toda la noche así, hasta que los pilló la madrugada y ya no quedaban invitados. Hora de retirada, agradecer a la cumpleañera por la invitación y cada uno para su casa (o yo para la tuya, o tú para la mía, hagámosla piola porfa).

Y ahí estaban los dos, desnudos; mirándose y sonriéndose con complicidad. Minutos antes estaban fundidos en un mar de calentura, pero hay detalles que no se pueden obviar, la seguridad es lo primero y ninguno pensó que aquella noche sería SU noche. Poco visionarios. Tampoco iban a dejar que eso aguara su noche, mal que mal era SU noche (o su madrugada). Se abrazaban, se besaban, y se seguían comiendo con la mirada. Fue en ese momento que ella notó que seguía con sostén y lo mencionó. Ambos rieron. Se acariciaban con ternura y no dejaban de sonreírse, ahí, los dos, echados en pelota. “Me siento como post…” esbozó él y ella no lo dejó terminar “Sí! Yo también me siento así… igual rico o no?” “Sí… – respondió él – eso mismo te iba a decir, no sé si es bueno o malo, pero me gusta.”

Aún recostados, comenzaron a recordar las anécdotas de la noche anterior, así como también tallas personales de cada uno en distintos carretes, y entre tiernas sonrisas, se colaban fuertes carcajadas. Acordaron que se rieron más viendo el amanecer juntos, que celebrando el cumpleaños de su amiga, y eso era harto decir.

Quizás entregaron más de lo que solían entregar, porque no había nada que perder. Quizás se desnudaron más allá de simplemente estar en pelota, porque quizás sabían que esa era su noche y que no había otra. Sabían que al despedirse y cruzar la puerta cada uno volvía a sus compromisos y obligaciones. Porque aunque suene a comercial de la tele, la vida es ahora, y esa era la única cosa que ambos tenían clara.

LA MAÑANERA

Si me preguntan… ¿de día o de noche? Probablemente respondería AMBOS. Y si me hacen elegir, me quedo con el día, más precisamente con la mañana. Porque la mañanera implica necesariamente despertar acompañada, es una condición sine qua non. Y aunque el despertar acompañada no necesariamente implique que hubo acción la noche anterior, dormir acompañada es algo que me gusta bastante.

La mañanera incluye cara de poto. Puede ser que la noche anterior hayamos carreteado y me haya visto regia estupenda con ese delineado a lo Lana del Rey. carepotoPero al despertar nicagando queda un vestigio de ese hermoso delineado; el maquillaje está un poco corrido, si es que tenemos suerte de no parecer mapache. Y descartando el maquillaje, uno igual despierta con cara de poto. Sólo las princesas Disney despiertan como princesas. Y qué tiene de bueno esto? La complicidad. La complicidá de verse las peores caras y aun así… darle.

 descargaLa mañanera a veces es con tiempo limitado. Convengamos que estamos en una sociedad que vive acelerada. Vivimos corriendo de un lado para otro. A veces tenemos un compromiso al despertar: que ir a la universidad, que la pega, que tengo-ese-almuerzo-familiar-de-los-días-domingo, que aquí y allá. Pero nos importa un carajo. Uno siempre puede hacer malabares con los tiempos para llegar a la hora a su compromiso, y aun así disfrutar de una mañanera consciente del reloj.

En la mañana te puedes reivindicar. Quizás las cosas no funcionaron muy bien la noche anterior. Que los nervios, que sorry-no-sé-que-onda-es-primera-vez-que-me-pasa, que el copete, etc. La mañanera es la perfecta segunda oportunidad a la vuelta de la esquina (o de las sábanas), la oportunidad de redimir los cagazos de la noche anterior.

iphone-alarm-390x285 (1)Despertar sin necesidad de la alarma. Estar semidormida y empezar a sentir suaves caricias. Creo que en este punto no necesito explayarme más. El mejor despertador.

Igual creo profundamente que no existe un horario ideal o un lugar ideal porque en el fondo todo es cancha y cada uno tiene sus propios gustos y preferencias, pero esta es mi mirada del sexo AM. Homenaje a la mañanera. Repudio a la caña matutina.

LA COMUNICACIÓN EN LAS RELACIONES

Estamos super claros que para que una relación sea sana y bonita, la comunicación debe ser un factor primordial. Con esto no estoy descubriendo América ni nada por el estilo, pero quiero ahondar un poquito más en eso, y en un tipo de relaciones en particular: la importancia de la comunicación en las relaciones sexuales.

Psicologos-938x535Como ni yo, ni ninguna de las parejas que he tenido estudiamos psicología en la UAndes, no podemos saber lo que piensa el otro con sólo mirarlo ni saber exactamente cómo le gusta más. Por eso es super importante comunicar, no tener vergüenza y hacerle saber al otro que por ahí anda super bien o que por ahí no va la cosa.

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Para lograrlo, claramente se necesita un poquito de confianza, lo cual creo que se va dando con el tiempo, y por eso creo que el amante ideal no nace, sino que se hace. Y cómo se hace? Probablemente tuvo un pololeo largo, en el que aprendió bastante y tuvo la posibilidad de experimentar harto para no caer en la rutina. Otra posibilidad, es haber tenido un amigo/a con ventaja, con quien uno lo pasa bien antes, durante, y después del acto. Y más encima está la confianza como para después comentar y hacer un feedback, siempre en la buena onda, obvio. Mención honrosa a FaqMen que, en honor a clasificar los polvos según los políticos de nuestro país, incluyó la categoría del Gómez (en honor a Jose Antonio Gomez), cito textual: “Es ese con el que lo pasas bien, antes, durante y después de la cacha. Te ríes un montón y la química es increíble. Es tan buena onda, que después de la primera vez que tiraron se hicieron amigos para siempre y de tanta la buena onda que cada cierto rato te los tiras de nuevo de la pura amistad. ¡Pucha el cabro simpático!”. Sin dudas, mi categoría favorita.

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Y así uno va aprendiendo que para que los dos lo pasen mejor, lo mejor es mirarse, escucharse, sentirse y no tener miedo ni vergüenza de comunicar que quizás algo nos incomodó un poquito o lo bien que lo estamos pasando en algún momento.

Viva la comunicación y vivan las relaciones!

QUE ESTO Y LO OTRO [poema]

Y cómo se llama?
Y dónde se conocieron?
Que cuándo, que cómo
Que buena, que rico, me alegro

Y qué hace? y qué onda?
Y muéstrame una foto
Se ve bien, es guapo
Te felicito

Que cuídalo, se ve buen cabro
Que vas muy rápido
Que ándate con cuidado
Que mejor lento por las piedras

Que no eres la misma
Que estás cambiada
Y te repito
Que ándate con cuidado
Que mejor lento por las piedras

Que no tienen idea
Que no cachan nada
Que el que no arriesga
Se lo lleva la corriente
y el que se duerme
No cruza el río

Que la cobardía es asunto
de los hombres no de los amantes
Que prefiero el carpe diem
Que prefiero disfrutarte a concho

Que me da lo mismo el resto
Que veremos qué pasa
Que me haces feliz
Y eso es lo que importa

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PERMITIDO REBOBINAR [cuento]

Él había vuelto de su viaje empapándose de la magia del sur. Se extrañaban. Se extrañaban como dos amigos que acostumbran hablar a diario. Como esos amigos donde el tu casa es mi casa aplica de verdad. El amigo que le prepara limonadas cuando ella está enferma con su peor caracho. La amiga que sabe que el café le gusta sin azúcar y con un dedo de agua fría. Él la pasó a buscar y, a pesar de la incomodidad de un auto,  inmediatamente se dieron un abrazo de oso, chocando los codos con el manubrio y los asientos.

Caminaron, comieron algo e incluso decidieron pasar de sorpresa donde un amigo en común, el primer amigo en común que habían tenido, aquél que los había presentado hace años. Los tres se pusieron al día; hablaban con toda confianza acerca de potos, tetas, amores platónicos, fracasos de conquista en el viaje, etc. Ella estaba cansada. Él lo notó y la abrazó para que ella apoyara su cabeza en su pecho. El dueño de casa, que conocía bastante a ambos, vio la situación con naturalidad pero no pudo evitar decirles que se veían tiernos juntos. Con ese comentario los tres rieron, aunque la risa de cada uno era diferente: sinceridad, nervios, negación, de todo un poco. Cambiaron rápidamente de tema y volvieron a conversar sobre el viaje.

hit-and-run-M-00243_rgbSe hacía tarde así que se despidieron y terminaron aquella visita que prometía ser express y no lo fue. No hacía frío, pero instintivamente corrieron al auto. Sin decir mucho emprendieron rumbo a la casa de ella. Ya estacionados fuera de su casa, al momento de despedirse, él, que venía todo el camino con una lucha moral interna, dejó de lado a la voz de la conciencia y llegó y le robó un beso. Ella le correspondió con ganas, como un respiro que venía ahogado en todo el trayecto. De amigos nada; en ese momento, en aquél auto fuera de su casa, eran los mismos amantes que fueron hace cuatro años. Se besaron con pasión, se miraban con complicidad, sonreían y volvían a besarse. Por unos minutos se permitieron rebobinar el tiempo, hasta que ella, con una mezcla entre vergüenza y placer, decidió despedirse, bajarse del auto y entrar a su casa.

20130114102304-pareja-sexo-auto-voyeurismo-exhibicionismo-dogging-fantasias-getty-mujima20130109-0005-31-610x250Esa misma noche, para asegurarse de que no hablarían del tema, él le escribió: “no hay mucho que decir“. “Nopo “, le respondió con relajo ella, mientras sentía aún en sus labios el olor de su perfume. No se habló más del tema. Él durmió pensando en aquella tierna expresión que no había visto hace cuatro años. Ella durmió sonriendo, sentía que lo del auto había sido sacado de una película o de una novela,  nunca se había sentido así de protagonista. 

Días después se volvieron a juntar y tan amigos como siempre. Como esos amigos donde el tu casa es mi casa aplica de verdad. Olvidaron que hace cuatro años él entraba de puntillas y se iba al amanecer. Olvidaron que juntos apretaron el botón de rebobinar. La vida volvió su curso.