MI 2015 FUE UNA AVALANCHA

Mucha gente odia los balances del año, a mí me encantan. Me encanta hacer mi propio balance y leer los balances de la gente que quiero, ver cómo han crecido, alegrarme por seguir siendo parte de sus vidas un año más, etc.

Mi 2015 fue una avalancha. Fue tanto de tantas cosas que ni siquiera sabría por dónde partir. El hecho más importante y del cual se van desprendiendo otros, es que me fui a vivir a Santiago y vivir en Santiago me abrió las puertas a muchísimas cosas y muchísimos sueños. Un total de 14 tocatas/conciertos y 5 festivales me hizo reafirmar mi amor por la música, y cuánto disfruto de ella en vivo, convirtiéndose en uno de mis mayores pasatiempos. Con los shows de stand up me pasó algo parecido, fui a muchos y los disfruté a concho. Tuve la oportunidad de conocer personalmente a varios comediantes, a algunas les tengo ya bastante cariño.

12227659_10153467436839191_2638592572229866841_nEn marzo empecé a trabajar pero no fue hasta octubre que recién tuve un contrato indefinido. A ratos lo pasé mal, tuve miedo y me sentí muy insegura. Tuve que tomar muchas decisiones y creo que, aunque me costó, tomé las decisiones correctas y tuve el apoyo de los mejores: pololo, papá, amigos y colegas. Hoy estoy feliz con mi trabajo, el hecho de que me haya costado hace que ahora lo valore más. Durante el año viví en 5 casas distintas, pero por fin puedo decir que tengo un hogar hermoso en Santiago con personas la raja… y en viña también tengo otro hogar (más bien dos).

 

Hubo un progrCI_YjmhXAAQokEy-1ama de radio que marcó mi 2015 (What??!!) Cómo chucha un programa de radio te marca tanto? Es porque #PushUp es algo de lo que me siento parte; un programa que conoce a sus auditores al punto de agarrarlos pal weveo por su “especial gusto musical” no es cualquier programa. Cumplí el sueño de ir un día a la radio y fue una experiencia la raja… que probablemente se repita. Gracias Bernardita, Michael y todos los panelistas por tantas risas.

A todas estas cosas bellas, hay que sumarle dos tatuajes nuevos, el sueño de convertirme en Suicide Girl,  los nuevos amigos y que AL FIN SAQUÉ LICENCIA DE CONDUCIR CONCHETUMAREEEE!! Sólo algunos saben cuánto me costó.

El 2014 fue un año de siembra, el 2015 fue de cosecha y una muy buena por cierto. Año redondo, pura ganancia. Agradecida de todo y de todos. Vamos por más.

4 LECCIONES QUE ME DEJÓ MI SEGUNDA PRÁCTICA

Considero que a cualquier experiencia, buena o mala, uno debe sacarle un aprendizaje. Sobre todo si se trata de una práctica, que es la instancia donde uno va a aplicar los conocimientos aprendidos en la carrera, pero sobre todo va a aprender.

Para contextualizar un poco, en diciembre yo juraba de guata que haría mi práctica nuevamente en una minera (porque iba muy avanzada en el proceso de selección), y juraba de guata que eso era lo que yo quería (porque lo había pasado la raja en la práctica pasada). Resulta que no quedé y cerré el año con la incertidumbre de “y ahora dónde chucha haré la práctica”. Por contactos de un profe terminé en Aqualogy Medioambiente, una empresa de la que nunca había escuchado.  Y bueno, empecé a trabajar en esta empresa que se enfoca en servicios integrados de tratamientos de aguas.

Y qué aprendí en Aqualogy (Aqualongyi, Aquayoli, etc.)? La verdad es que he aprendido muchas cosas, desde lo obvio (temas de ingeniería, diseño y construcción, etc.) a datos curiosos como que en un país del sudeste asiático el plato típico es una sopa de “escupitajo de pájaro”. Pero hay 4 cosas que me parecen importantísimas lecciones de vida y quiero compartirlas.

1. Uno no siempre sabe lo que quiere.
Como lo mencioné antes, yo quería hacer la práctica nuevamente en una minera y ojalá quedarme trabajando por allá. Me parecía bacan el tema de vivir en faena, pero claro, tenía la visión de practicante nomás. El tema es que estaba muy cegada con eso y no me había abierto a otras posibilidades. Nunca pensé que le agarraría el gustito a la parte ambiental, que los temas de aguas me iban a parecer tan interesantes e importantes.

2. Ama tu trabajo, pero también con quien trabajas
Una cosa es que te guste a lo que te dedicas, pero otra cosa es con guitarra. Tan importante como el trabajo en sí, es la gente que te acompaña en la pega. Ir a la pega se va a terminar convirtiendo en un calvario si odias a tu jefe o tu compañerito de escritorio o de un proyecto te parece insoportable. Gracias a Dior el ambiente de trabajo acá es la raja; demasiada buena onda entre todos, mi jefa es muy amorosa y tengo tanta suerte que de cierta forma terminé “apadrinada” por un compañero.

3. Eso de “Pastelero a tus Pasteles” es una gran mentira
Estudié ingeniería pero me gusta escribir y las comunicaciones. Por qué dedicarme sólo a temas de ingeniería, si es que puedo aportar también desde otra área? Entre conversaciones en algún almuerzo salió el tema de que yo escribía y tenía un blog. Una cosa llevó a la otra, y terminé apoyando en pequeñas cosas al gerente de Marketing (el antes mencionado “padrino”). Hasta ahora llevo una edición del boletín mensual y un publirreportaje para la revista AIDIS. Debo reconocer que estoy muy feliz y orgullosa de mi misma!

4. La plata no es lo más importante
Es casi un cliché o algo demasiado obvio pero nunca está de más recordarlo. Es cierto que necesitamos la plata para poder comer, pagar cuentas, tomarnos un trago en el after office etc., pero no es lo más importante. Si bien en la práctica pasada me pagaban el doble, nunca la disfruté tanto como ésta. Trabajar con gente agradable, encontrarle un sentido a lo que haces y que más encima te permitan hacer otras cosas que te gustan no tiene precio, para todo lo demás… está la tarjeta de papi?… jaja no, así no era, pero se entiende.

Y bueno, se acabó la práctica…. Pero me ofrecieron quedarme! Así que aprovecho de compartir mi alegría con ustedes, los lectores.

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